Sin duda, la búsqueda del ahorro energético este inviernoserá una de las cuestiones de mayor relevancia tanto para usuarios particulares como para las propias comunidades de vecinos.
La escalada imparable en los precios del gas y otros combustibles utilizados para la calefacción vendrá acompañada con un aumento considerable del importe de las facturas. Por eso, más que nunca, es necesario que, tanto comunidades como los propios vecinos, adopten medidas de ahorro energético en la calefacción.
¿Cómo pueden ahorrar en calefacción las comunidades de vecinos?
Existen una serie de recomendaciones que, en caso de seguirse, pueden ayudar a reducir de una forma drástica el coste de la calefacción central.
- Lo primero de todo es centrarnos en la caldera. Una caldera antigua ofrecerá un menor rendimiento que una caldera más moderna, ya que estas últimas proporcionan el mismo poder calorífico, pero con menos gasto energético. Por eso, siempre que sea posible, la comunidad deberá plantearse el cambio de este componente vital para la calefacción comunitaria.
- Evaluar el aislamiento térmico del edificio y corregir deficiencias, así como valorar la instalación de sistemas como SATE. Esto es muy importante, ya que un mal aislamiento conlleva un mayor gasto energético y una disminución del confort térmico dentro del edificio.
- Reducir la temporada de calefacción. Por supuesto, siempre que la climatología lo permita, podemos retrasar el comienzo de la temporada de calefacción y adelantar su fin.
- Así como podemos reducir la duración de la temporada, también se puede plantear reducir el horario diario de puesta en marcha de la calefacción, bien retrasasando la hora de inicio en la franja de la mañana o de la tarde, o bien acortando el periodo de fin.
- Reducir en algún grado la temperatura de la instalación también puede ayudar a disminuir de forma significativa el consumo. En instalaciones modernas se pueden instalar sondas exteriores que tengan en cuenta la temperatura ambiente real. De esta forma, la instalación solo se enciende cuando es realmente necesario.
- Estudiar instalaciones alternativas que puedan optimizar los costes, como es el caso de la aerotermia.
- Evaluar las diferentes ofertas disponibles en el mercado para elegir la más conveniente. También puede ser interesante para la Comunidad, que la compañía elegida permita fraccionar el pago.
Cómo ahorrar calefacción dentro de la vivienda
Además de las medidas que se adopten a nivel de la comunidad de propietarios, es importante maximizar el ahorro en calefacción de forma particular adoptando una serie de buenas prácticas:
- Lo primero en que debernos fijarnos es en la instalación. Los radiadores más antiguos emiten menos calor, por lo que, si es posible, es muy aconsejable cambiarlos. Además, deberemos siempre purgarlos debidamente antes de que comience la temporada de encendido de la calefacción. Cuando estén en marcha debemos evitar taparlos con objetos o incluso evitar usar cubreradiadores, que pueden llegar a reducir su potencia.
- El aislamiento de la vivienda es clave si queremos conseguir el máximo confort con el menor coste posible. Cuando sea posible, cambiar las ventanas y cerramientos por sistemas más modernos puede suponer una gran diferencia. También podemos hacer uso por ejemplo de burletes, que ayudan a aislar ventanas y puertas del frío del exterior.
- Aunque parezca una obviedad, debemos tener encendida la calefacción solo cuando estemos en casa. De lo contrario estaremos consumiendo energía innecesariamente.
- Tenemos que ser conscientes de que no se debería ir en casa excesivamente fresco. Si nos abrigamos, la temperatura a la que tendremos que poner la calefacción será mucho menor, con el consiguiente ahorro de energía y dinero.
- Ajustar la temperatura de confort: la temperatura recomendada de día está en torno a los 19 o 20 grados. Por la noche, cuando estamos más abrigados, se recomienda en torno a los 15-17 grados. Tengamos en cuenta que una variación de un grado puede suponer hasta un aumento de un 10% del gasto.
- Ventilar lo justo. Si bien ventilar diariamente es necesario y saludable, debemos hacerlo el tiempo preciso, para que escape el menor calor posible. Habitualmente, es suficiente con 10 minutos. Por supuesto, es preferible hacerlo cuando la calefacción no está encendida para evitar pérdidas innecesarias de calor.
- Si hay zonas o habitaciones de la casa que apenas usamos, podemos optar por cerrar sus radiadores para evitar el desperdicio energético.
Aunque la subida del importe de la calefacción parece inevitable, sí que podemos contribuir de forma significativa a reducir el consumo, adoptando una serie de medidas de ahorro energético. Esto no solo supone un claro ahorro económico sino que, además, tiene su reflejo en la mejora del Medio Ambiente.
Como administradores de fincas, podemos ayudar a su comunidad a adoptar las medidas de ahorro energético más efectivas. No dude en consultarnos.