¿Por qué un Administrador de Fincas colegiado?

Administrador de Fincas colegiado

El Administrador de Fincas colegiado es aquel que posee determinados títulos universitarios superiores o que ha aprobado el plan de estudios de la Escuela Oficial de Administradores de Fincas, título propio especializado en administración de fincas, obteniendo una preparación muy concreta sobre la materia.

Estar colegiado supone, no sólo la mejor formación, sino también la mejor actualización. En un tema donde la ley está en constante cambio, se revela esencial la labor del Colegio para mantener al día a sus miembros mediante circulares, charlas, cursillos y revistas especializadas. Adicionalmente, el Colegio ofrece su asesoramiento a todos sus colegiados.

A diferencia de un administrador de fincas sin colegiar, que sólo se habrá especializado en una materia y desconocerá las demás, el colegiado domina todo lo relativo al sector inmobiliario, así como la administración de cooperativas de viviendas y comunidades de propietarios para la construcción de sus viviendas, centros comerciales, campos y puertos deportivos, urbanizaciones con servicios, instalaciones y anejos comunes, etc.

El colegiado se encuentra bajo el amparo de un seguro de responsabilidad civil por si incurre en omisión o negligencia en su actuación profesional, o incluso, en ocasiones, un seguro de caución para responder de su gestión económica. Esto implica que el Colegio ejerce su actividad disciplinaria cuando la actuación de sus profesionales se aparta de las normas profesionales o deontológicas.

Como administradores colegiados, garantizamos formación, información, defensa y disciplina colegial y garantías económicas, para asegurar a su comunidad la confianza que necesita: nuestro despacho en Zaragoza le espera, puede confiar en nosotros.

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